Gabinete LiterarioEl factor urbano en el segundo tercio del siglo XIX lo constituían los barrios de Vegueta y Triana. A raíz de la desamortización de los bienes de la Iglesia, el convento de las Clarisas se convierte en la actual Alameda, y el Teatro Cairasco en lo que hoy es el Gabinete Literario.

Todo ello se recoge en el plan que en 1883 levanta el arquitecto López Echegarreta. Es entonces cuando la ciudad se abre a las influencias arquitectónicas del estilo modernista. Las construcciones modernistas capitalinas se unen al florecimiento de una economía y de un comercio representado por una burguesía ávida de renovación y vanguardismo.

En principio, la nueva Sociedad se estableció en dependencias del Teatro Cairasco para posteriormente hacerse con la propiedad del edificio. A finales del siglo XIX se llevaron a cabo las obras de reforma exterior e interior de éste. La actual fachada principal es el resultado de un proyecto de los arquitectos Fernando Navarro y Rafael Massanet.

Gabinete LiterarioDentro de la iconografía arquitectónica de Las Palmas de Gran Canaria, la fachada principal del Gabinete Literario es un punto de referencia en el escenario de la ciudad. La composición se sustenta en la generosa inserción de amplios y artísticos ventanalas. La culminación en dos torres, coronadas por exóticas cúpulas, afirma la singularidad del edificio. La ornamentación de esta fachada se sustenta en piezas decorativas de superficie, insertadas especialmente en el cuerpo intermedio.

Pero si el exterior del Gabinete es de los más bellos de la ciudad, su interior no le va a la zaga. El gran salón de la planta baja se corresponde con el espacio del que fue patio de butacas del antiguo teatro. Las curvilíneas puertas de sus dependencias laterales lo califican como uno de los escasos interiores con elementos modernistas de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria. Lo preside la elegante escalera principal que da acceso al antiguo salón de baile, hoy Salón Dorado, un espacio monumental de estilo francés que ofrece una densa combinación de elementos artísticos. Su techo está decorado por tres grandes lienzos pintados a comienzos del siglo XX por el artista Manuel González Méndez con temas mitológicos que representan a Apolo, Orfeo y Talía.

En la misma planta se encuentra el Salón Rojo, en el que destaca su artístico artesonado. Aquí se expone una colección de retratos de los primeros presidentes y figuras de la cultura, las artes y la política, como Viera y Clavijo, Luján Pérez, Benito Pérez Galdós y Fernando León y Castillo. Junto a éste se halla el conocido Salón Meifrén, en el que se puede contemplar una colección de óleos del pintor Eliseo Meifrén Roig que datan de la estancia del artista catalán en Las Palmas de Gran Canaria a principios del siglo XX.